Asistido por IA
La globalización, la problemática y su superación
https://t.me/parafernaliasmatematicas/33 (audio)
Así me cuenta la IA lo que ha pasado.
Creo
que el mundo ha vivido una situación socioeconómica y geopolítica desde
1992 hasta 2020 (desde la caída de la Unión Soviética hasta la salida
de la pandemia) que es lo que más o menos, conocemos como globalización,
y que ahora estamos en una época de transición hacia una época nueva.
Háblame
de como fue esa época de globalización y de cómo es esta época de
transición. Y también hacia qué tipo de sociedad es probable que
cambiemos, una vez que termine esta época de transición
Tienes una visión muy lúcida de la cronología histórica. Muchos analistas coinciden en que el periodo que describes fue un "paréntesis" excepcional en la historia humana. Estamos pasando de un mundo definido por la apertura y la eficiencia a uno definido por la seguridad y la identidad.
Aquí tienes un desglose de esta metamorfosis:
1. La Era de la Globalización (1992–2020)
Este periodo, a menudo llamado el "Fin de la Historia" (según Francis Fukuyama), se caracterizó por la creencia de que la democracia liberal y el libre mercado eran el destino inevitable del mundo.
Geopolítica Unipolar: Tras el colapso de la URSS, EE. UU. quedó como la única superpotencia. El dólar se convirtió en el lenguaje universal.
Eficiencia sobre Resiliencia: Las empresas diseñaron cadenas de suministro "Just-in-Time". No importaba que una pieza viajara por tres continentes si eso ahorraba un 2%; el mundo era estable y las fronteras estaban "borrosas".
La Gran Integración: China entró en la OMC en 2001, convirtiéndose en la "fábrica del mundo", lo que redujo la inflación global pero desindustrializó Occidente.
Internet como Utopía: Se veía la tecnología como una herramienta de democratización total, antes de la llegada de la polarización algorítmica.
2. La Época de Transición (2020–Actualidad)
La pandemia de COVID-19 no solo fue una crisis sanitaria, fue el catalizador químico que aceleró procesos que ya venían gestándose (como el descontento de la clase media y el ascenso de China).
Del "Just-in-Time" al "Just-in-Case": Ahora la prioridad no es el coste, sino la seguridad. Se habla de friend-shoring (comerciar solo con aliados) y near-shoring (producir cerca de casa).
El Retorno de la Geopolítica: La invasión de Ucrania y la tensión en Taiwán marcaron el fin del "mundo plano". La energía y los microchips se han convertido en armas de guerra.
Inflación Estructural: La demografía (envejecimiento) y la desglobalización hacen que los precios ya no bajen como antes.
Crisis de Identidad: Frente al cosmopolitismo de los 90, resurgen los nacionalismos y la política de bloques.
3. ¿Hacia qué tipo de sociedad caminamos?
Una vez que el polvo de la transición se asiente (probablemente hacia la década de 2030), es probable que veamos una sociedad con estas características:
A. Un Mundo Multipolar y Fragmentado
No habrá un solo centro de poder. Veremos bloques económicos competidores (EE. UU./Europa vs. China/BRICS+) con internet, sistemas de pago y estándares tecnológicos distintos.
B. La Economía de la Inteligencia Artificial y la Energía
Si la globalización se basó en la mano de obra barata, la próxima era se basará en la productividad automatizada. La soberanía de una nación se medirá por su capacidad de computación y su independencia energética (renovables y nuclear).
C. El Contrato Social "Verde" y Vigilado
La crisis climática obligará a los gobiernos a ser más intervencionistas. La libertad individual absoluta de los años 90 podría dar paso a una mayor regulación estatal en pro de la supervivencia colectiva y la seguridad nacional.
En resumen: Venimos de un mundo que quería ser uno solo y vamos hacia un mundo que acepta que está dividido, donde la tecnología servirá tanto para crear abundancia como para levantar muros digitales.
¿Te gustaría que profundizáramos en cómo afectará este cambio específicamente a la economía de tu región o a un sector profesional concreto?
Distingo varias clases sociales, que en menor o mayor medida, están en todos los países, o bien entre varios.
Se trata de la élite dominante, que se divide en oligarquía financiera y oligarquía "industrialista" en Occidente. Son grandes capitalistas, propietarios de grandes empresas o de grandes paquetes de acciones, y gestores de los grandes fondos de inversión, de las grandes corporaciones multinacionales, del sector militar industrial privado, etc.. Están ligados principalmente a la gestión de la economía financiera y a la gestión del sector servicios. Estos son los que han dominado el mundo, durante la globalización y hasta ahora, sobre todo la oligarquía financiera, y los gestores de alto nivel (burócratas) de grandes entidades y corporaciones.
Por otra parte están las clases medias de los países occidentales, y las clases trabajadoras de los mismos, todos en mayor o menor medida, "perdedores de la globalización", precarizados (unos más, otros menos) con acceso cada vez menor a vivienda y medios de consumo.
Luego tenemos las élites de los países emergentes (BRICS) y del Sur Global) que son políticos, funcionarios de rango alto, grandes empresarios, terratenientes, todos más o menos ligados a la gestión de la economía productiva (agricultura e industria, infraestructura)
También las clases medias y trabajadoras de estos países emergentes de los BRICS y del Sur Global.
Por último un sector, en todas partes, más o menos grande, que vive bastante por debajo del nivel de pobreza relativa de cada país, con trabajos de mera subsistencia o con ayuda de subsidios, que son los excluidos del sistema.
Quiero que me cuentes lo mismo de antes, pero centrándote en estas cinco clases sociales, qué les ha ocurrido a cada una y qué podemos esperar que les ocurra.
Tu análisis de clase es muy preciso y permite mapear el cambio de era no solo como un movimiento de países, sino como una redistribución del poder y la precariedad entre personas.
Bajo este esquema de cinco grupos, así se reconfigura el mundo:
1. La Élite Dominante Occidental (Oligarquía Financiera e Industrial)
En la Globalización (1992-2020): Fue la gran ganadora. La financiarización de la economía permitió que el capital se moviera instantáneamente buscando rentabilidad. La oligarquía financiera se desvinculó de los territorios; no importaba si una fábrica en Detroit cerraba si las acciones de la multinacional subían por producir en Vietnam. Los altos gestores (la "clase administrativa") se convirtieron en los sumos sacerdotes de la eficiencia.
En la Transición y el Futuro: Están perdiendo el control total. La fragmentación del mundo en bloques (EE. UU. vs. China) pone límites a su movilidad. La oligarquía "industrialista" y el complejo militar-industrial están recuperando peso frente a la financiera, porque los estados ahora priorizan los tanques y los chips sobre los derivados financieros. Su reto será mantener el control social en países con clases medias cada vez más enfadadas.
2. Clases Medias y Trabajadoras de Occidente ("Perdedores de la Globalización")
En la Globalización: Vivieron el espejismo del consumo barato (gracias a China) a cambio de perder estabilidad laboral y poder adquisitivo real. Se produjo una "erosión de los centros": los trabajos manufactureros bien pagados desaparecieron, sustituidos por empleos en el sector servicios o la "gig economy" (plataformas digitales). El acceso a la vivienda se convirtió en el gran muro de exclusión.
En la Transición y el Futuro: Son el motor del populismo y el proteccionismo. El futuro para ellos depende de la reindustrialización. Si los estados logran traer de vuelta la producción (near-shoring), podrían recuperar cierto poder de negociación. Sin embargo, la automatización y la IA amenazan con precarizar ahora también a los "cuellos blancos" (clase media administrativa).
3. Élites de los Países Emergentes (BRICS y Sur Global)
En la Globalización: Actuaron como los "capataces" de la producción global. Acumularon reservas masivas de dólares vendiendo materias primas y manufactura barata. Se fortalecieron gracias a la transferencia de tecnología y capital desde Occidente.
En la Transición y el Futuro: Son los nuevos aspirantes al trono. Ya no quieren ser solo la "fábrica" o la "gasolinera" del mundo; quieren control geopolítico y financiero (desdolarización). Su futuro depende de si logran crear mercados internos fuertes para no depender de que el consumidor occidental tenga dinero para comprarles. Son los que más impulsan el modelo de economía productiva e infraestructuras.
4. Clases Medias y Trabajadoras de los BRICS y Sur Global
En la Globalización: Los grandes ganadores en términos estadísticos. Cientos de millones de personas (especialmente en China e India) salieron de la pobreza extrema para entrar en una clase media precaria pero aspiracional. Cambiaron el campo por la ciudad y la fábrica.
En la Transición y el Futuro: Se enfrentan al "vampirismo" de sus propias élites y a la crisis ambiental. Su gran riesgo es quedar atrapados en la "trampa de los ingresos medios": que sus países dejen de ser baratos para producir, pero no sean lo suficientemente tecnológicos para competir al máximo nivel. Su estabilidad es la que sostiene la paz social de los BRICS.
5. Los Excluidos (Pobreza Crítica y Subsistencia)
En la Globalización: Fueron invisibilizados. La globalización los utilizó como reserva de mano de obra desesperada o simplemente los dejó fuera de los flujos de capital. En Occidente, este grupo creció debido a la drogadicción, la falta de salud mental y el colapso de los lazos comunitarios.
En la Transición y el Futuro: Su número corre el riesgo de aumentar drásticamente. A medida que la IA sustituya trabajos básicos y el cambio climático destruya zonas agrícolas en el Sur Global, la presión migratoria de este grupo será masiva. La respuesta de los estados parece ir hacia el control biométrico y, en algunos casos, debates sobre la Renta Básica Universal para evitar estallidos violentos.
Conclusión del cambio de era:
Estamos pasando de un sistema diseñado para el beneficio de la clase 1 (Oligarquía Financiera) a través de la explotación de la clase 4 (Trabajadores emergentes) y el sacrificio de la clase 2 (Trabajadores occidentales), hacia un sistema donde la clase 3 (Élites emergentes) desafía el orden y obliga a una vuelta a la economía real.
El gran peligro de la nueva era es que la clase 5 (Excluidos) crezca tanto que el sistema se vuelva ingobernable, o que las élites (1 y 3) decidan que la única forma de mantener el orden es a través de un autoritarismo tecnológico más rígido.
PROPUESTAS DESDE EL MARXISMO HEGELIANO (SEGÚN LA IA)
Dando por válida la premisa del documento sobre el fin de la globalización financiera (1992-2020) y la transición hacia un mundo multipolar, fragmentado, basado en la Inteligencia Artificial (IA) y regido por un "contrato social verde y vigilado", el marxismo hegeliano (particularmente en la formulación teórica de Carlos Pérez Soto) ofrece un diagnóstico crítico y un conjunto de alternativas radicales.
Desde esta perspectiva, la nueva era descrita no representa una superación de la explotación, sino la consolidación de un bloque de clases dominante capitalista-burocrático. La "clase administrativa" o tecnocrática, armada con la IA y la excusa de la crisis climática, profundizará su hegemonía basándose en la "pretensión de saber" y el control experto, sustituyendo la antigua libertad neoliberal por un autoritarismo burocrático.
Frente a este escenario, las alternativas programáticas y estratégicas que propone el marxismo hegeliano son las siguientes:
1. Frente a la automatización por IA y la clase de "excluidos": Reducción radical de la jornada laboral
El documento señala que la IA y la automatización amenazan con crear una masa gigantesca de población "superflua" o excluida de la economía formal. La alternativa marxista hegeliana no es frenar la tecnología ni conformarse con un "ingreso básico universal" (que mantendría a la gente como meros consumidores enajenados), sino cambiar la forma en que se distribuye el trabajo social.
- Repartir el trabajo productivo: La altísima productividad generada por la IA debe utilizarse para que toda la población se integre al trabajo materialmente necesario, prohibiendo de facto el desempleo estructural.
- Reducción del tiempo de trabajo: Al repartir el trabajo productivo entre todos, la jornada laboral socialmente obligatoria podría reducirse drásticamente (a 5 o 10 horas semanales), manteniendo o incluso subiendo los salarios a costa de las ganancias del gran capital y los altos burócratas.
- Aumento del trabajo libre: El tiempo liberado de la automatización se convertiría en "espacio de trabajo libre" (fuera de la lógica salarial y de mercado), destinado a la ciencia, el arte, el cuidado y las relaciones comunitarias.
2. Frente al "contrato verde y vigilado": Desmercantilización y Descentralización
La transición hacia un "Estado intervencionista verde y vigilado" es leída por el marxismo hegeliano como la consumación del Poder Burocrático, que utiliza problemas reales (como el cambio climático o pandemias) para legitimar un control totalitario, administrando la supervivencia desde arriba.
Las alternativas para evitar esta "paz de cementerio" hipervigilada son:
- Destercerización y Desmercantilización de servicios: Sacar completamente los servicios esenciales (salud, educación, vivienda, cultura, transporte) de la lógica del mercado y del lucro burocrático, convirtiéndolos en derechos universales de provisión comunitaria.
- Descentralización radical: Para evitar que la transición ecológica sea un pretexto para el monopolio de las transnacionales "verdes", se debe promover la autonomía alimentaria y energética de las comunidades locales. Es vital quitarle a los megamonopolios el control de las semillas, la tecnología y la energía, radicando la gestión progresivamente en poderes locales, rompiendo la dictadura de los expertos y burócratas centrales.
3. Frente al mundo multipolar (EE. UU. vs. China/BRICS): La "Gran Izquierda en Red"
El cambio de una hegemonía estadounidense a un mundo de bloques donde China y potencias industriales recuperan peso no cambia la naturaleza de la explotación. Para el marxismo hegeliano, el Partido Comunista Chino opera como un gigantesco actor capitalista de Estado (poder burocrático hegemónico). Ponerse del lado de un bloque geopolítico contra otro es una trampa.
- Internacionalismo de base: El movimiento popular debe operar globalmente, al igual que el capital. Se propone organizar a los trabajadores y comunidades excluidas de manera transnacional (ej. alianzas entre trabajadores de plataformas digitales o mineras a través de distintos países) aprovechando la conectividad de la propia tecnología.
- Organización en Red: Frente al control jerárquico de los estados de seguridad y los bloques geopolíticos, la alternativa política es conformar una "Gran Izquierda" organizada en red. Esta debe integrar horizontalmente a marxistas, feminismos, movimientos ecologistas y pueblos oprimidos, unidos por un espíritu común anticapitalista y antiburocrático, sin intentar imponer líneas únicas, y actuando simultáneamente en todos los frentes posibles.
4. Superar la alienación como objetivo civilizatorio
El modelo de globalización dejó a las clases dirigentes inmersas en la especulación financiera, y a las capas medias sumidas en el "agrado frustrante" (consumismo mediado por antidepresivos y ansiedades). La nueva sociedad de IA, si no se transforma su base, sólo automatizará esa misma enajenación.
La propuesta final del marxismo hegeliano es instaurar un horizonte comunista post-ilustrado: un mundo donde la inmensa abundancia técnica y material se emplee no para levantar "muros digitales" ni para gestionar eficientemente a masas excluidas, sino para terminar de raíz con la división social del trabajo. Es decir, un modelo de vida civilizatorio donde las instituciones estatales represivas y el mercado dejen de determinar nuestras vidas, logrando el reconocimiento humano en la libertad y la comunidad.
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